#ArtículosAlcam: Autores en Vivo, o cómo una entidad de gestión colectiva puede impulsar la producción cultural
- redesalcam
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La antesala
Todo empezó con una idea muy concreta. Se trataba de que AGADU grabara un show en vivo con el objetivo de editar un DVD. Era el año 2009 y la propuesta fue llevada al Consejo Directivo de AGADU por el músico Alejandro Ferradás. La respuesta que recibió, además de favorable, se convirtió en el proyecto Autores en Vivo, que, además, contribuyó tanto a la cultura uruguaya como a cambiar la imagen pública de la entidad.
Se trataba de generar un ciclo de shows en el teatro de AGADU, grabarlos en video y ponerlos en circulación. Era bastante más que un DVD, formato cuya circulación masiva ya comenzaba a disminuir, aunque todavía no era del todo claro qué ocurriría con él (el concepto de streaming empezaba a sonar como un fenómeno muy lejano aún).
Primeros pasos
Si bien la institución apoyaba financieramente, los músicos que se hicieron cargo de gestionar el proyecto debieron aplicar sus experiencias autogestivas para armar los equipos técnicos y planificar los rodajes sin contar con una empresa productora. De ese modo, Ferradás, Diego Drexler, Jorge Nasser y Maxi Suárez se pusieron el proyecto al hombro para gestionar las grabaciones y asegurar su circulación a lo largo del tiempo.
La rueda empezaba a moverse.
Las piezas fueron encajando rápidamente para la gestación del primer ciclo de Autores en Vivo. Como parte de la propuesta, los músicos participantes recibían sin costo la grabación de sus shows, para que pudieran disponer de ellas, editarlas o difundirlas en sus materiales de presentación (gacetillas, biografías, etc.).
Secretos técnicos para un cambio
El éxito de su implementación inicial radicó en que fue diseñado y ejecutado por artistas para otros artistas. Estar de los dos lados del mostrador llevó a un mejor entendimiento interno y generó empatía en el set; lo que se tradujo en actuaciones más auténticas y registros de gran fidelidad emocional.Técnicamente, la implementación requirió apelar al ingenio para superar las limitaciones presupuestarias. Optaron, por ejemplo, por utilizar cámaras réflex fotográficas (Nikon y Canon) que ofrecían calidad cinematográfica en HD, pero que imponían restricciones de fábrica porque solo podían grabar videos de 30 segundos continuos.
Para sortear este obstáculo, el equipo implementó una táctica milimétrica utilizando cinco cámaras simultáneas, donde los camarógrafos alternaban sus tiempos de grabación para que el posterior ensamblaje en edición resultara en un concierto fluido.
Para que este esfuerzo no fuera una anécdota aislada, AGADU debió transformar su estructura. La institución dejó de ser percibida meramente como una agencia de recaudación de impuestos autorales para convertirse en un motor de producción cultural. Este cambio se consolidó al sustituir las comisiones temporales por una Unidad de Contenidos, un brazo técnico y ejecutivo que centralizó el presupuesto y los recursos para garantizar una producción audiovisual sistemática y a largo plazo.
La carrera
De este modo, se repitió la experiencia año tras año, hasta que en 2020 la pandemia obligó a interrumpir el proyecto. Durante esa década, Autores en Vivo circuló en televisión nacional, pero también fuera de fronteras gracias a que los músicos que estaban a cargo y la institución lo tomaron como una responsabilidad. Además de ser emitido en numerosos países gracias a acuerdos con canales de televisión y DirecTV, también tuvo su réplica fuera de Uruguay.
Hoy, cuando han pasado más de 15 años desde el inicio y mientras se va estrenando la tercera temporada del proyecto que lo sucedió, Sesiones Pegaso, Autores en Vivo amerita una revisión sobre su impacto y valores.
Retrospectiva
El transcurso de los años de trabajo en Autores en Vivo les permitió a sus gestores y a las autoridades de AGADU entender en la práctica el valor de registrar a los músicos. Esto trasciende la excelencia técnica y los estándares alcanzados; el valor está en la intención y la capacidad de salvaguardar el patrimonio sonoro y la identidad cultural del país.
La importancia de esta memoria audiovisual se hace evidente al comprobar que el archivo generado por AGADU cuenta con presentaciones históricas y únicas de gigantes de la música uruguaya que ya han fallecido, como Claudio Taddei, Gastón Ciarlo "Dino", Eustaquio Sosa y Jorge Galemire. De hecho, cuando alguno de estos autores fallece, los canales de televisión recurren a las grabaciones de Autores en Vivo porque, en muchísimos casos, es el único material existente con esa calidad.
Este acervo de más de 700 videos, disponible en YouTube, funciona como una fuente de consulta permanente para investigadores y medios, asegurando que el legado de estos artistas no se pierda en el tiempo. Por otra parte, se puede decir que el proyecto tuvo su impacto democratizador ya que igualó las condiciones técnicas para los y las artistas que grabaron, permitiendo que tanto figuras históricas consagradas como otras emergentes tuvieran acceso a registros audiovisuales de la misma calidad, algo que de otro modo hubiera dependido de las posibilidades económicas de cada uno.
El presente vivo
El ciclo dejó su huella y sigue circulando. Sus responsables y la institución sintieron que la tarea debía continuar, más allá de la pandemia. Por eso, la Unidad de Contenidos se adaptó rápidamente al nuevo ecosistema digital creando Sesiones Pegaso. Este nuevo formato redujo la duración de los episodios a 30 minutos orientados al consumo on demand, utilizando un estudio ágil con cámaras controladas remotamente e integrando entrevistas y redes sociales para llegar a las nuevas generaciones.Por otro lado, la Unidad de Contenidos de Agadu decidió ir más allá y realizó acuerdos con diferentes agregadores digitales para que estos registros sean distribuidos en las plataformas digitales (Spotify, Apple Music, etc.) con un acuerdo ético y que respete los derechos morales y patrimoniales de todos lo que participan en la generación de ese contenido marcando el camino hacia una gestión ética, justa y sustentable. Esta experiencia empezará a ser replicada en toda América Latina y el Caribe a través de la Alianza Latinoamericana de Autores de Música (ALCAM) en un acuerdo con el agregador digital Emu Bands marcando un nuevo hito para una gestión que respete los derechos de los trabajadores y trabajadoras de la industria musical.El proyecto de esta manera cierra el círculo virtuoso: genera el contenido, distribuye el mismo y colecta las regalías. Una experiencia única a nivel mundial y que puede llegar a marcar un nuevo modelo de negocios a seguir por las diferentes alianzas de creadores del mundo.
Al asumir el rol de una fábrica de intangibles, AGADU y ahora ALCAM demuestran que las sociedades de gestión colectiva y las asociaciones civiles pueden, y deben, implementar políticas culturales a largo plazo.
Escrito por MATÍAS CASTRO / AGADU

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