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#ArtículosAlcam: Primer Estudio de Música e IA en Chile: cómo pasar de la amenaza a la oportunidad

Atualizado: há 9 horas


Fue en el año 2023 cuando el concepto de Inteligencia Artificial (IA) desembarcó de manera rotunda en la música, a través de iniciativas que causaron tanto desconcierto como temor: Voces idénticas a las de célebres artistas, en grabaciones que ellos jamás hicieron; composiciones a la usanza de populares figuras, pero que éstas nunca firmaron. Todo provino de una plataforma generativa recibiendo una orden de un tercero, abriendo la ventana hacia una realidad hasta entonces inimaginada para quienes defendemos el carácter indiscutiblemente humano de toda acción que se pueda calificar como creativa.


Afortunadamente, el paso del tiempo fue mostrándonos alternativas que iban más allá de aquellas con las que la IA se puso en la palestra. Es cierto que aún es posible acudir a ella intentando -por ejemplo- suplantar el acto compositivo, pero también es posible encontrar allí alternativas para masterización, transcripción, organización de tareas, elaboración de presupuestos, y otras labores clave del trabajo musical.


Es evidente que quienes manejen acabadamente estas posibilidades, encontrarán una ventaja en el ecosistema musical del presente y el futuro, mientras que quienes no puedan o no quieran ingresar a este mundo, correrán el riesgo de quedarse abajo de un tren que seguirá avanzando de manera implacable.


Pasado el pasmo provocado por la primera etapa de la IA, como Sociedad Chilena de Autores e Intérpretes Musicales (SCD) nos preguntamos cuán preparados y abiertos estaban los músicos y músicas de nuestro país, para jugar con estas nuevas reglas. ¿Seguíamos anclados en una mirada pesimista, o estábamos dispuestos a transformar la amenaza en oportunidad? Esta llave que invita a abrir nuevas puertas, ¿estará en manos solo de unos pocos que sacarán ventaja, o quedará a disposición de la mayoría?


Con esas preguntas decidimos impulsar el estudio sobre IA en la música "El futuro suena diferente", cuyos resultados dimos a conocer en octubre de 2025. Se trató de una apuesta necesaria, puesto que hasta entonces no contábamos con datos que nos permitieran saber de qué manera la IA estaba impactando realmente en el quehacer musical.


Gracias a las respuestas de casi 700 personas vinculadas a distintos ámbitos de la música, pudimos comprobar que el arraigo de estas herramientas es aún incipiente. De este modo, pese a que un 58.2% dijo haberlas usado, aún es la curiosidad y el carácter exploratorio lo que predomina, mientras que solo un 15% aseguró tener estas plataformas ya incorporadas en su quehacer.


En cuanto a su utilización, pocos confiesan apoyarse en la IA para reemplazar o destrabar labores creativas, mientras que usos más funcionales son los que predominan, con la producción de audio liderando como el fin más perseguido (50.4%). Asistencia en ámbitos como organización y planificación (35.8%), y generación de material promocional (35.3%), son las tareas que siguen en la lista, mientras que en lo referido a motivaciones, aumentar la productividad y experimentar son las más mencionadas.


Sin embargo, las incertidumbres persisten. "Preocupación" fue el sentimiento más reiterado a la hora de referirse a la IA (28.9%), mientras que como amenazas mayormente percibidas figuran "homogeneización del sonido y/o caída de calidad artística" (30.7%), y "riesgos éticos o legales para el ecosistema musical" (29.7%).


En cuanto a proyecciones, hay cierto pesimismo: Ante la pregunta "¿Qué crees que pasará con la industria musical respecto de la IA?", un 90% auguró que aumentarán los conflictos legales derivados del uso de voces o estilos, un 79% que los artistas que no adopten la IA quedarán fuera del mercado, y un 71% vislumbró que a partir de esta tecnología habrá roles creativos tradicionales que terminarán siendo reemplazados.


Todo indica que estamos en medio de un mar turbulento, aún con una brújula girando en diversas direcciones, mientras intentamos enderezar el barco. ¿Es posible volver a una navegación algo más favorable? Este mismo estudio nos sugiere que sí, y una de las claves es la propia disposición de los músicos y músicas.


Más allá de los naturales temores y preocupaciones, no estamos en un estado de negación respecto de la IA, ni con una inclinación a prohibirla o restringirla, sino más bien con cierta apertura a relacionarnos con ella, incorporarla en aspectos prácticos de nuestro quehacer y ver qué provecho le podemos sacar. Es por ello que ALCAM se encuentra en la fase de diseño y planificación de una encuesta con el objetivo de recopilar información detallada sobre la interacción de los creadores en toda Latinoamérica con la Inteligencia Artificial, para seguir conociendo los alcances de sus distintos usos.


Sin embargo, para que de esta disposición florezca un escenario positivo, es necesario que también se den otras condiciones, partiendo por un marco regulatorio que permita a los músicos y músicas desenvolverse adecuadamente en este contexto, respetando sus derechos y haciéndolos parte de las nuevas ganancias que, gracias a su trabajo, se están generando. Todo, por cierto, enmarcado en un principio fundamental que nunca debemos perder de vista: Que por más sorprendente que una la IA pueda volverse, sus resultados jamás podrán calificarse como una creación, ya que ésta es una facultad estrictamente humana y ninguna máquina la podrá reemplazar.



Escrito por ELIZABETH MORRIS (Chile/SCD)



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